Quedé boquiabierta cuando el chico delante de mí se transformó en un vampiro sus ojos eran de color amarillo intenso y sus colmillos le desfiguraba un poco el rostro pero eso lo hacía más atractivo.
—Soy un vampiro Miroslava—Agacha la cabeza como si estuvieran avergonzado.
Lo miró por unos par de segundos en silenció analizando lo que está sucediendo, primero demonios, ángeles, y ahora vampiros ¡Mierda! Qué cosa más loca pensé para mí misma.
Doy un pasó hacia él y sube el rostro al escuchar que