En la mañana, mientras Ross prepara el desayuno se aproxima Tyler con mucho entusiasmo.
— ¿Lo pensaste?, ¿¡te casas conmigo!?, esa puede ser la solución a todos tus problemas —dijo el hombre con naturalidad, él solo quiere mantener las apariencias y tener una familia—. Lo único que debemos hacer es un acuerdo pronuncia, de esa manera ganamos los dos, ¿¡que dice, Ross!?, ¿¡te animas!?
— Sí, Tyler, no dormí casi pensando en tu propuesta —dijo agarrándose la cara como muestra de inseguridad— pero