Después de un rato, Elon se va a la empresa, necesita terminar de preparar todo para su evento. Al llegar, Liz lo recibe con cariño.
— Buenos días, Elon. Me vine en taxi, pues te estaba esperando y nunca llegaste –dijo la mujer con una sonrisa amistosa.
— Discúlpame por no avisarte, es que se me presento un asunto que no podía dejar pasar por alto, pero ya estoy aquí, así que vamos a trabajar —expresó dejando notar su perfecta dentadura y chocando sus manos con ánimo.
— Elon, te conozco y algo