Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus
Desde mi despacho escucho el inconfundible sonido de un disparo. Todo el mundo sabe que en mi propiedad está prohibido disparar a no ser que sea un asunto de vida o muerte.
Salgo corriendo hacia la calle. Voy directamente hacia Mía, necesito comprobar que no está herida. En cuanto veo que está bien me fijo en todo lo demás, la chica asustada pegada al coche que lleva una mano escayolada, el hombre con pinta de alcohólico que ti







