En el tren, llamé a Matthew para preguntarle si podía venir a París para realizarle los estudios.
Todo el camino a París lo pasé con los ojos cerrados, tratando de encontrar un poco de paz en medio de la tormenta emocional en la que me encontraba.
En algunos momentos, caí en un sueño reparador, buscando escapar de la realidad que me había consumido.
Al llegar, me dirigí a casa de Aless, ya que había olvidado mis llaves en casa de Hanna. Toqué el timbre y Aless me abrió la puerta, dándome la b