LARA
—Amor.
Me llamó puto.
—amor—. En ese momento podría estrangularlo, joder. Nadie lo echaría de menos esperar a su patético amiguito. Pero decidí no hacerlo y mantuve la calma. No quería empezar el día con un baño de sangre. Lo hizo de todos modos, pero lamentablemente no era la sangre de Armando.
Estoy empacando mi mierda ahora mismo y algunas pobres criadas están tratando de limpiar la sala de estar. De Louis me dijo que se reuniría conmigo en el aeropuerto porque obviamente le quedan sus