Al despertar por la mañana Marshall ya no estaba a mi lado. Rodé en la cama abrazando la almohada que aún tenía el olor de él impregnado.
Odié no poder verlo al despertar pero estoy de buen humor y no dejaré que eso me dañe el día.
Me mire en el espejo del armario, la camiseta es grande, cubre mi trasero a la perfección, sonreí ante la imagen.
¡Me quedaré con su camiseta!
Tomé mi ropa y salí de su habitación aún con su camiseta puesta, me arrepentí al cruzar el pasillo que había olvidado está l