Me dolió y no pude evitarlo, sus palabras fueron como bofetadas, el silencio de Marshall se sintió peor, la forma en que se aferró a él sonriendo y no dijo nada sirvió como recordatorio, apenas y lo conozco, hasta ahora no había sabido nada de sus padres, ni si tiene hermanos, tampoco que sé si tiene amigos,
—Mmm…—Tartamudeé sin saber qué decir, no tengo nada que decir.
—Lo que sea, voy a saludar a María —, se despidió y entró en la mansión.
— Luna— Murmuró Marshall cuando estábamos solos.
— Pi