Acaricié la cabeza de América mientras ella lloraba sobre mi hombro, bilis se mantenía a raya lo cual es cortesía de ser la persona que no nos quita la mirada de encima y la cual no pienso mencionar.
—¡No te vayas por favor! — suplico sorbiendo su nariz —¡prometo que seré mejor amiga que nunca!
—América, cálmate por favor— se lo pedí de todo corazón —nos veremos pronto no te preocupes, esto sólo es transitorio.
—¡Te lo suplico, no nos dejes! Billie deja de ser un bueno para nada y ayúdame a con