Muy temprano por la mañana me desperté, pero Marshall ya se había ido, solo había dejado una carta. No la quería tomar porque esa carta me sonaba a despedida o algo por el estilo. Me había acostumbrado a su trato y a su olor que no quería que jamás se pudiera ir de mi lado.
Observé a través de la ventana si había alguien mas y solo estaba Ben y Charlie haciendo frente a cualquier que pudiera intentar hacerme daño.
Me acerqué a la mesa pequeña redonda para tomar la carta;
“Querida luna, te he