—Estás muy guapo. —halagó Sally a Brent, él dejó que ella alistará su traje y lo devorará con la mirada.
—Y tu muy hermosa, tengo buenos gustos.
—Así es, me encantó mi vestido, y más esta hermosa cadena. —ella se vio en frente del espejo, detrás de ella, estaba Brent sonriente.
—Sally… no te lo había dicho porque… no sabía si era correcto, pero hoy me encontré con Carlota en la joyería, estaba… muy mal, no por su aspecto físico, sino en el sentido emocional. Me hizo una pregunta que no sup