DARIAN
Diez meses. Diez exasperantes y monótonos meses habían transcurrido desde aquella noche en que el espectro de Frostfang amenazó con romper la paz.
En ese tiempo, Valerie ya daba sus primeros pasos tambaleantes por el gran salón, la guardia ejecutaba sus rondas como una máquina bien engrasada, y el mismísimo Alfa Vane no había movido una sola garra. Ni una provocación. Ni una incursión clandestina. Nada.
La reunión de esa tarde con los embajadores del norte había sido el colmo de la rutin