DARIAN
Tres meses habían transcurrido desde que la pequeña Valerie llegó a poner de cabeza nuestras manadas. Tres meses de paz, de un cachorro dormilón que solo lloraba cuando quería comer, y de dos Alfas que habían canalizado toda su energía bélica en un nuevo campo de batalla: los preparativos para la gran fiesta de presentación oficial de la heredera de la Diarquía.
El gran salón de la casa principal era un hervidero de omegas, carpinteros y cocineros corriendo de un lado a otro. Absolutamen