8. EL DESPERTAR DE MI OSCURIDAD PARTE II
Mi oscuridad me consumió, ya no había más el dulce y gentil Noah… ya no. Ahora el ser que siempre he estado reprimiendo salió a flote con toda su potencia.
Primero tomé su boca en un beso suave, pero cuando su lengua tocó mis labios le di paso a su sabor demoniaco y examiné el terreno al mismo tiempo que un calor hirviente se apoderaba de mí, entretanto, me aprisionaba más y más a ella con su pierna. Mis manos tomaron sus propias decisiones, la que estaba en su muslo presionaba más hacia arrib