Mundo ficciónIniciar sesiónEl viejo se acercó a él y puso su pie en la pierna de Akira.
—¿Aún sigues odiándome por lo que le hice a tu puta madre? Se lo merecía esa vieja, nunca cumplió con su papel de esposa. Era una buena para nada.—¡No le digas eso, maldito viejo! — ¿cómo no puede sentir culpa por lo que le hizo a su esposa y a Akira? Es un cerdo sin corazón. No podía moverme del suelo. El





