María ya se había arremangado las mangas y avanzó para propinarle una bofetada brutal al rostro seductor de Sara.
Su estado de ánimo había sido miserable todo el tiempo, y sacar esos repugnantes videos era como ponerle sal a la herida.
Sara se quedó atónita por un momento, pero pronto recuperó la compostura y retorció sus rasgos faciales para devolverle bofetadas...
María hábilmente esquivó el ataque, extendió la pierna izquierda y golpeó la rodilla de Sara. Con un sonido sordo, esta última cayó