—Según lo que muestra en la hoja de ultrasonido, ya estás embarazada, aproximadamente unos cuarenta y cinco días. ¡Felicidades!
En la sala de ginecología, María miraba a la doctora abrir y cerrar la boca, sintiéndose extremadamente incómoda y con muchas ganas de encontrar un vaso para taparle la boca.
¿Cómo era posible que estuviera embarazada con solo una vez?
No podía creerlo.
María cerró los ojos y apretó los dedos con incredulidad. —Doctora, ¿es posible que haya habido un error? No puedo es