El lugar al que María quería que Daniela la acompañara era el bar Nocturno Encanto.
Deprimida y molesta, tenía un fuerte deseo de beber, preferiblemente hasta embriagarse, sin pensar en nada más, y mucho menos en ese hombre sin vergüenza de Manuel...
Decidió que después de emborracharse esa vez, no volvería a enamorarse de él. Las complicaciones emocionales la estaban agotando.
Desde el mediodía hasta las diez de la noche, María había estado todo el tiempo bebiendo con Daniela. En la mesa frente