María miró fijamente al hombre que entró, con la cara pálida y sin decir una palabra.
Las palabras de Sara fueron extremadamente agresivas, pero había una verdad innegable en ellas: Nicolás había muerto en un país extranjero, y María no podía negar su conexión con eso.
Sin embargo, María se preguntaba por qué David estaba involucrado en la disputa entre ella y Sara.
Frunciendo el ceño, observó al hombre acercándose cada vez más. Al ver la cara codiciosa del hombre, que bostezaba sin parar, su co