Con una relación ambigua pero incómoda entre ellos, ¡aún no había llegado a ese nivel de intimidad que ella pudiera manejar! Incluso cuando estaba enamorada de Nicolás, solo permitía que él besara sus labios, orejas, mentón, entre otras partes...
En la mente de María, como si estuvieran estallando fuegos artificiales deslumbrantes y coloridos, su corazón latía fuertemente como un tambor, parecía que en el próximo momento iba a saltar de su boca.
Enojada y avergonzada, María extendió su mano izqu