***NARRA NICK***
Monterrey, Nuevo León
Boris, había jugado bien sus cartas, según él, pero a mí, no me iba a engañar; por eso el extorsionador iba a salir extorsionado, pues no había que subestimar al enemigo, le iba a jugar con las misma partida, en nadie se tenía que confiar al cien por ciento y el redondito cayó en su propia jugada.
Pero como dice el dicho, a todo pavo le llega su navidad y él estaba a punto de ver la verdadera cara de una mente maestra, ese hombre no me llegaba ni a los ta