***NARRA GRACE***
Monterrey, Nuevo León
Al día siguiente desperté casi a media mañana y no vi a Nathan a mi lado, eso me asustó y cuando me iba a levantar a buscarlo, él me sorprendió entrando a la recámara con un servicio de desayuno, muy elegante y sofisticado para los dos. Él se veía guapísimo, ya vestido, arreglado a la perfección y perfumado.
–Buenos días Grace – Se acercó a mí para besarme – Veo que, has dormido muy bien mi princesa.
Había dormido tan plácidamente, como hacía mucho tiempo