***NARRA LU FABIANO***
Monterrey, Nuevo León
–Hola buenos días, profesora Fabiano, pase por aquí por favor – Me dijo el detective al mando, Alejandro Romo – Mi compañera y yo, necesitamos tratar un asunto con usted.
–Buenos días detective, claro que sí para eso estoy aquí – Dije con tranquilidad.
Entramos a un lugar, que era dónde yo, estaba a punto de ser interrogada. El detective y su ayudante, se me quedaban viendo de un modo muy extraño y eso me hizo sentir incómoda.
–No quiero molestarles,