***NARRA GRACE***
Ciudad de México
Yo dudaba de lanzarme a sus brazos y más ahora que sentía todavía los dulces besos de Nathan sobre mis labios.
–Nick, me siento mejor gracias. Ya Camilo, me trajo de desayunar y podemos irnos a la empresa.
Era un asunto del que teníamos que salir, de resolver o de llevar la fiesta en paz, porque ya no quería estar en malos términos con mis padres. Yo los amaba, aunque siempre tomaran las decisiones muy estrictas para hacer correcciones.
–No Grace, vamos al dep