Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO TREINTA Y UNO
— Buenas noches, Paige. ¡Pásalo bien! — Mi profesor de Arte me saludo.
— Buenas noches profesor. — Contesté amablemente y giré a la derecha en dirección a los arbustos.
Después de cruzarme a varias parejas dándose el lote, a un grupo de amigos discutiendo entre ellos, y a una pobre chica llorando a saber por qué, llegué al matorral, casi tuve que atrav







