Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO TREINTA Y SIETE
Divisamos la cabaña al final de un largo camino rodeado de pinos. Hacía frío. La carretera estaba húmeda y repleta de hojas. Avanzábamos por la carretera, ahora sí, con algo de música puesta. Quisimos evadirnos por un rato. ¿Qué otra opción nos quedaba?
Los tíos de Elliott estaban en la puerta, preparados para marcharse. Le entregaron las llaves a Elliott y le suplicaron que e







