Pandora lanzó un gemido mientras llevaba su cabeza hacía atrás, al diablo le gusto esta respuesta por parte de su mujer y siguió haciéndolo hasta que pudo ver como su entrepierna se encontraba húmeda y lista para ser penetrada.
_ Alessandro no, tienes una herida de bala en la pierna y un hueco en tu costado _ ella gimió con el contacto del hombre _ debes descansar, hay que comer un poco de lo que el chef preparó.
_ Te quiero comer a ti primero _ él gruño al momento que un bulto se miró en el me