— ¿Club de apuestas? Buena idea – susurró Román al entrar en el club.
El club era privado y retiran armas y los teléfonos, si tenían algún problema debían salir de ahí. Y era buena su idea, así nada pasaría.
— Aquí me siento más segura – susurro Love - ¡Vamos a jugar!
— A jugar cabrones – dijo Emilio.
Love comenzó a jugar, todos se dispersaron en el club de apuestas, era un momento para disfrutar, aunque la pareja tenía un plan y era tener algo de ventaja. Cuando Love se levantó y tiró su v