Mundo ficciónIniciar sesiónLas manos de Alondra se pusieron temblorosas y sus ojos cristalinos.
Gra-gracias —tartamudeó. Se bajó rápido y caminó lo más aprisa posible, sin voltear atrás.
Estaba entrando cuando Luis la sujetó por el brazo.
— ¡Dame dinero!
—Trabaja —Alondra lo dijo sin pensarlo.
Entonces el hombre la empujó con fuerz







