La victoria en el juicio había sido una liberación para Sofía, pero el verdadero desafío no terminó en la sala del tribunal. Después de meses de tensión, dolor y ansiedad, Sofía estaba aprendiendo a vivir nuevamente en calma. Esa sensación de libertad, que antes parecía tan lejana, comenzaba a instalarse lentamente en su vida.
Una mañana, mientras Sofía miraba el amanecer desde la ventana de su apartamento, sintió una paz que no había sentido en mucho tiempo. Por primera vez en meses, el futuro