Tras haber interpuesto la denuncia por acoso, Sofía intentaba retomar el control de su vida. Aunque la decisión la había llenado de miedo, también le dio una sensación de poder sobre una situación que había estado fuera de su control durante demasiado tiempo. Sabía que Raúl no se detendría fácilmente, pero confiaba en que las autoridades actuarían rápidamente.
Sin embargo, Raúl, furioso por la denuncia, comenzó a contraatacar. Usó su poder e influencia para intentar desacreditar a Sofía, amenaz