*—Cassie:
Después de que sus amigas se fueran, dejándola a solas con un vorágine de pensamientos absurdos, Cassie permaneció inmóvil unos segundos antes de pasarse una mano por el rostro con evidente agotamiento.
—¡Dios! —exclamó Cassie.
Todo estaba convirtiéndose en un completo desastre. Solo había querido escuchar una opinión diferente, buscar un poco de apoyo o encontrar una solución que ella misma no estaba siendo capaz de ver. En cambio, la conversación había terminado separando a sus dos