*—Cassie:
Aún no podía creer todo lo que había ocurrido.
Era sábado y ya habían pasado seis días desde aquella reunión en la oficina de su padre, seis interminables días desde que le habían informado, con una tranquilidad insultante, que estaba comprometida con un hombre al que apenas conocía, que muy pronto tendría que casarse con él y que, si se atrevía a negarse, toda la vida que había conocido desaparecería de un momento a otro.
«Ten cuidado con lo que deseas», murmuró una voz en su mente.