Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn el taxi vamos besándonos sin parar. A pesar de nuestras ganas, estos son bastante decentes por lo que no llamamos la atención del conductor que nos lleva hacia el hotel. Diego, tiene su mano detrás de mi espalda y la pasa sobre mi hombro, acariciándolo, mientras sus labios atacan a los míos.
Al bajar del taxi, noto su excitación debajo de los pantalones por lo que c







