123. Últimas horas juntos
En verdad no entiendo cómo es que Diego ha logrado reducir toda su ropa a 2 maletas, pero necesito su secreto para cuando yo deba viajar para allá, porque no sé si podré hacer lo mismo, aún cuando doné parte de mi ropa y le regalé otra a mis sobrinas y cuñadas.
Ambos saltamos las cajas del piso mientras revisamos que nada se quedé sin empacar, hoy debemos dejar el piso, así que yo me iré a casa de mis padres mientras veo los últimos arreglos de Casa Sandoval y espero el permiso de Benito Bodo