Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo iba transcurriendo y no importaba cuántas veces leyera los papeles que tenía sobre el escritorio o intentara agendar actividades en la computadora, Rossetti simplemente no podía concentrarse, pues en su mente solo había una cosa.
_ ¿Qué tanto hacen allí adentro? Ya llevan más de una hora -decía en su mente mientras su cabeza comenzaba a doler- ¿Tan complicado es firmar un contrato con una empresa prestigi







