Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente Lucas y yo pasamos gran parte de la mañana divirtiéndonos con Prince en el jardín de su casa. Miller le estaba enseñando muchos trucos divertidos al cachorro. Había logrado que Prince se sentara cuando se lo indicaba, que trajera de regreso una pequeña pelota de goma cuando la lanzaba. El perro incluso saltaba, giraba sobre el suelo y había aprendido a hacerse el muerto. Lo único que Lucas no había logrado







