Mundo ficciónIniciar sesión—Relájate bonita, que te va a dar algo— Me aconsejó Jenna por décima vez. Ella estaba acariciando mis rizos, que yacían esparcidos en sus muslos.
—Es que es muy fuerte—sequé las lágrimas que rodaron por mi rostro y mojaron las sábanas—Jenna, por favor, entiéndeme.
—Natasha sí, yo te entiendo, pero es que eres medio anormal.
—¡Uy! gracias—agradecí con tono sarcástico.
—Déjame ver si entiendo bien ¿Me haces venir a estas horas







