Punto de vista de Flavia (POV)
En lo único en lo que podía pensar era en Mercedes.
Incluso con todo lo que estaba pasando entre nosotras, la sola idea de que estuviera en peligro hacía que un nudo profundo de preocupación se me retorciera en el estómago. Cerrando los ojos, junté las manos y comencé a orar por su seguridad. Pero a mitad de la oración, la garganta se me cerró…
Una pesada ola de culpa me invadió.
*¿Cómo puedo pedirle un favor a Dios cuando pasé la noche entera pecando en la cama d