17. Romeo Alighieri
Mila:
Virginia sacó chispas, lo note en sus ojos, pero se disculpo y se fue a donde estaba sentada, mientras Harry freno el beso a regañadientes y se posó a la altura de mi vientre abultado, dándole un beso, y elevando su mirada hacia la mía y conectando nuestros corazones en esa mirada llena de lujuria y desesperación.
—Dime… ¿Qué pasa?
—Te he extrañado, es solo eso… mi hijo va enorme, ¿cierto?
—No te voy a mentir, esta creciendo demasiado rápido, sin duda es un bebé muy grande.
Se levantó