Carrie
"¿Estás bien?" Alessandro me preguntó después de que pasaran muchos segundos llenos de un silencio desgarrador.
“Sí…” Levanté un poco la cabeza, ya que seguíamos agachados. “¿Estás bien?”
“Sí. Quédate cerca de mí, ¿de acuerdo?”
Asentí y, con el ceño ligeramente fruncido por la preocupación, miré a Eduardo, cuyo cuerpo estaba despatarrado entre los asientos del conductor y del copiloto. “Eduardo... ¿Estás bien?”
Con un susurro cauteloso, respondió: “Sí. Pero… ¿Por qué susurramos?”
Hmm...