Después de terminar la conversación con Andrea, me quedo un rato mirando la calma del lago.
Como desearía que mi vida, no fuera un huracán constante, pero lastimosamente soy un Lombardi.
Cuando ya tengo suficiente, me voy hacia la cabaña.
Trate de descansar lo que más pueda, siento que mañana será un día largo y agotador.
Estando en mi habitación, estoy dando vuelta en la cama, no encuentro acomodo, siento que algo me falta en el ambiente, mejor dicho, alguien me hace falta, mi cerecita debería