Capítulo 58. ¿A qué has venido?
«Bésame».
Marcelo se vio sorprendido por la petición de su esposa, sobre todo, emocionado, tanto que no se movió de su lugar, mirándola fijamente.
—¿No quieres besarme? —preguntó Alessandra, humedeciéndose los labios con la punta de la lengua—. Si es así, hemos empezado mal esta segunda oportuni… — Sus palabras fueron interrumpidas por los labios de Marcelo, posándose sobre los suyos, besándola como si la vida se le fuera en ello, mientras lágrimas se derramaban de sus ojos, humedeciendo sus me