Capítulo 41. La mejor noche de mi vida.
Luego de la cena, Marcelo y Alessandra se despidieron para volver a su apartamento.
—Me alegra que Fabio volviera —dijo ella, sentándose en el regazo de Marcelo, apoyando la cabeza en su hombro.
—Me dio gusto saludarlo —musitó él, aspirando el aroma de su cabello, acariciando su espalda con la yema de sus dedos.
—Me había preocupado mucho por la actitud de mi padre, pero me alegra que también hayan podido conversar. La comunicación es muy importante, Marcelo, no solo en las relaciones de pareja