[DANE]
La veo riéndose a mi lado sobre esta cama que ya ha sido testigo de un segundo “asalto” entre nosotros. Me contagia sin siquiera saber por qué, y termino riendo también.
—¿De qué te ríes? —me atrevo a preguntarle finalmente.
Ella gira apenas el rostro para mirarme, con esa expresión suya que mezcla picardía y ternura.
—De que no dormiremos nada cuando vivamos juntos —bromea.
—Supongo que vamos a ser más “medidos”, ¿no? —comento, estirando uno de mis brazos para que se acomode sobre mi pecho.
—Puede ser… pero tú y yo somos muy sexuales, y no hay nada que hacer con eso —responde con total naturalidad.
Una sonrisa se dibuja en mi rostro.
—¿Me estás diciendo que con todas tus exparejas eras así? —pregunto, fingiendo estar ofendido.
Su mirada es digna de una fotografía.
—¡No! —exclama—. A lo que me refiero es que, en mi relación “ideal”, soñaba con un hombre que fuera capaz de estremecerme como tú lo haces. Porque… bueno, no te voy a mentir, me encanta el sexo.
Se sonroja al final,