[KEIRA]
Dane sujeta mi mano mientras caminamos por la calle rumbo al restaurante que hemos elegido para almorzar hoy. La ciudad se mueve a nuestro alrededor, gente que va y viene, risas, conversaciones ajenas… y aun así, todo parece reducirse a él y a mí. Hace poco más de quince días que nos conocemos, o mejor dicho, que yo lo “contraté”, por llamarlo de algún modo. Y así, de la noche a la mañana, sacudió mi mundo y desordenó cada una de las reglas que me había impuesto a mí misma. Pero, honest