NO DUDES
[KEIRA]
Apoyo las manos sobre la encimera de la cocina y respiro profundo, intentando controlar ese nudo incómodo que se ha instalado en mi pecho desde que vi a Salma salir del departamento. No quiero ponerme de mal humor por una mujer que claramente no entiende —o no quiere entender— que Dane ya no la ama.
No la culpo del todo.
Yo tampoco me resignaría fácilmente a perder a un hombre como él.
Pero lo que está haciendo… ya es demasiado.
—Sirena… —escucho su voz detrás de mí—. ¿No creer