FELICIDAD
[KEIRA]
Mi esposo y yo subimos a mi camioneta después de despedirnos de nuestras familias y, esta vez, es él quien conduce rumbo a nuestra casa.
La felicidad que sentimos en estos momentos es inmensa. Creo que los dos seguimos sorprendidos por todo lo que ocurrió esta noche. Si alguien me hubiera preguntado, antes de regresar a Madrid, qué esperaba encontrar al volver, jamás habría imaginado algo así.
—Bueno... supongo que cuando les demos la noticia del bebé estarán todos felices, ¿n