Capítulo 73. Clávame muy hondo.
Apenas se cerró la puerta del nuevo penthouse, Víctor no pudo aguantar más.
No hubo miraditas a la ciudad ni copas de vino; la tiró contra la pared del pasillo y empezó a besarla como si se le fuera la vida en eso.
Amanda le respondía con la misma audacia, enredando sus piernas en la cintura de él mientras las manos de Víctor ya estaban por debajo de su blusa, desesperado por sentirla.
Apenas cruzaron la puerta, la tensión acumulada durante el día estalló.
No hubo palabras suaves ni preámbulos