CAPÍTULO 60: DIME QUE NO ES VERDAD
Natalie
Abro los ojos con lentitud, mi cabeza se siente muy adormecida, ya no tengo dolor, pero algo me dice que eso no es necesariamente algo bueno. Pronto me doy cuenta de que me encuentro en una habitación de hospital, una máquina a mi lado hace sonidos repetitivos marcando los latidos de mi corazón.
Volteo con cuidado hacia un lado y veo a Michael ahí, a mi lado. Está dormido, pero no parece estar en paz. Su rostro está magullado con algunos raspones, en e